Historia

Moralzarzal tiene un nombre claramente compuesto por dos acepciones. La primera, MORAL, viene de su antiguo nombre, FUENTE DEL MORAL; y la segunda, ZARZAL, también viene de antaño pero ha conservado sus caracteres intactos.

La historia dice que, en un principio, el nombre del pueblo era FUENTE DEL MORAL, y que éste tenía agregado otro nucleo urbano, llamado ZARZAL. Se supone que, con el paso del tiempo, al unirse los dos nucleos, ambos nombres se fusionaron y, por evolución, formaron el actual.

Tras la Reconquista, la zona quedó despoblada por la marcha forzosa de los árabes. Y parece que fueron los ganaderos segovianos los que repoblaron el lugar. Este hecho fue uno de los que marcaron el camino para las posteriores luchas entre madrileños y segovianos, encaminadas a implantar su dominio y jurisdicción sobre esta zona.

Más tarde, el municipio pasó a formar parte del Real de Manzanares. En la relación de los lugares que formaban El Real, aparece como “…la Fuente del Moral, el Alpedret…”.

A pesar de todo, los pleitos siguieron y el municipio participó en ellos como el resto de las aldeas del Real. Es en uno de los documentos que hace referencia a estos pleitos donde aparece ya Zarzal: “…Diego de Alfaro en nombre, e como Prior del lugar de las villas de Fuente del Moral e Zarzal…”. De esto último, se puede sacar una consecuencia importante: ahora se conoce al lugar como Fuente del Moral y Zarzal. El núcleo importante era Fuente del Moral, y Zarzal venía a ser lo que hoy entenderíamos como una especie de barrio, que, con el paso del tiempo, fue tomando cuerpo y se identificó con el primero.

En junio de 1636, se separó del Real de Manzanares y se hizo villa independiente. A partir de entonces, pudo nombrar justicia por sí mismo y disponer de su privativa jurisdicción y término. En este año, aparece ya como Moralzarzal.

Arte

Prácticamente, el único vestigio artístico que nos queda en Moralzarzal es su Iglesia Parroquial, dedicada a San Miguel Arcángel. Data de los siglos XVI y XVII, y fue restaurada recientemente con las aportaciones de los propios vecinos del municipio.

Está orientada al este y, a excepción de la torre, que está construida en sillería regular, el resto del templo está construido con mampostería y cadenas de sillares en los ángulos.

Es de una sola nave, su cabecera es cuadrada y adosada a ella se encuentra la Sacristía. Otras construcciones más recientes se encuentran adosadas al lado sur, flanqueando la entrada principal. La torre está a los pies. Consta de dos cuerpos separados por una imposta decorada con bolas. El cuerpo de campanas abre un vano de medio punto en cada frente.

El interior está totalmente restaurado. Se cubre con una techumbre de conglomerado de madera moderna y la Capilla, por artesanado, con casetones. A los pies, se situa el coro alto, de madera. La Capilla Bautismal se encuentra en el cuerpo inferior de la torre. Las imagenes son todas modernas. La pila de Agua Bendita es del siglo XVI y presenta decoración de bolas de persistencia gótica.

“Frascuelo”, el reloj

“Frascuelo”, como conocemos cariñosamente al reloj de la torre del Ayuntamiento de Moralzarzal, “nació” el 4 de octubre de 1886. Por lo tanto, tiene ya más de cien años. Fue un regalo al municipio de Salvador Sánchez “Frascuelo”, uno de los toreros más importantes de todos los tiempos.

No se sabe con seguridad el motivo de la donación del reloj a la Villa de Moralzarzal. El hecho más significativo que se apunta es la gran identificación que, con el pueblo, llegó a tener este gran torero. Lo que sí se sabe con más seguridad es que, sobre el año 1885, Salvador Sánchez empezó a venir al municipio, atraido por su gran amigo y ganadero Julián Martínez, y que a partir de ese momento le fue muy difícil dejar de hacerlo.

Dicen que Julián Martínez regaló al diestro una casa en el pueblo para que pudiera pasar en ella sus estancias de ocio. Y esta circustancia, junto a la fama y las grandes maneras toreras del maestro, fueron los condicionantes para que toda la vecindad se pusiera de su lado. Este sentimiento arraigó mucho más si cabe cuando el diestro lidió un toro en la localidad.

Este debió ser el punto culminante en la estrecha relación que mantuvo Frascuelo con Moralzarzal, ya que fue entonces cuando vendría la donación del reloj por parte del torero. Ante este hecho, el Ayuntamiento de Moralzarzal, bajo la batuta de D. Aniceto González y en señal de agradecimiento por el regalo de “Frascuelo”, decidió regalar al diestro un estoque de plata.

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